Surya Namaskara A, Saludo al sol A

Bien es sabido que Surya, dios sol, es considerado el dios principal en la India, el dios en el cielo. Siempre va cabalgando en su radiante carro tirado por siete caballos, da luz y aporta energía a los seres vivientes. Es por ello que es adorado como símbolo de fortaleza, vitalidad y eternidad. Los hindúes tienen como costumbre mirar al sol antes de empezar sus tareas diarias, de ahí su importancia. Todos sus seguidores le dirigen siempre una oración a primera hora de la mañana, como parte del ritual cotidiano.

No puedo evitar colgar una foto de cómo se le representa, ya que la mitología es una temática que hace volar mi imaginación.

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Lord Surya On The Seven Horse Chariot With Dawn

Es por ello, que al empezar nuestra práctica de yoga, siempre se empieza por los Suryanamaskar, o comúnmente conocido como “saludo al sol”.

El saludo al sol, tradicionalmente se realizaban al empezar el día, aunque también se pueden hacer a cualquier hora de la jornada. Es un agradecimiento a la vida por la nueva jornada que empieza, y nos aporta energía para afrontarla. Paralelamente a esto, calienta nuestro cuerpo para así empezar nuestra práctica diaria.

Suryanasmaskar, es el conjunto de once asanas (posturas) realizadas de forma seguida, siendo la respiración el hilo conductor de éstas, llegando así al sistema denominado “vinyasa”.

Normalmente de Ashtanga yoga existen dos tipos de Suryanamaskar: A y B. Pero hoy solo nos adentraremos en el primero, el A.

Se suelen hacer cinco saludos al sol, así tu cuerpo va tomando conciencia de la práctica que sigue, va despertando poco a poco del letargo de la noche. Tras repetir esta secuencia el cuerpo empieza a generar calor interno, cosa primordial en el proceso de purificación, además de calentar articulaciones y músculos.

Si se practica correctamente, de forma instantánea notaremos un bienestar físico y mental, y ello será la puerta para la consciencia espiritual en todos los terrenos de la vida. Sin esta devoción, nos quedaríamos sólo con un mero ejercicio físico, perdiéndonos todo un vasto terreno que nos aporta una libertad infinita.

Entre los beneficios del saludo al sol están:

  • Aumento de la vitalidad, agilidad, fortaleza, elasticidad y bienestar general.
  • Tonifica, estimula y rejuvenece músculos, articulaciones, tendones y nervios.
  • Fortalece, estimula y desintoxica los sistema inmunológico, endócrino, nervioso y cardiorespiratorio.
  • Regula la respiración.
  • Eliminación de toxinas y por lo tanto purificación en sangre.
  • Eliminación de depresiones o todo colapso mental que hace llevarte a un estado de ansiedad, malestar o frustración personal. Tranquilidad mental.

Gracias al flujo que activamos con nuestros movimientos nuestro prana, o energía vital, fluye libremente por los nadis, canales energéticos. Ello hace que nuestros chacras estén libre de todo y nuestro prana o energía sea limpia y pura.

Con la práctica regular de Suryanamaskar los movimientos se convertirán en una danza elegante, aportándote serenidad y calma. A medida que avanzas en la práctica sientes como la energía va expandiéndose por tu cuerpo llenándote de vigor, al igual que un buen día tumbado bajo los rayos del sol¡

Consejos para perfeccionar o iniciar tus saludos al sol:

  • Practícalo cada día. Ya lo dice Shri. K. Pattabhi Jois “Practice and all is coming”.
  • Respira profundamente, presta atención y no pierdas el ritmo de tu respiración. Si lo pierdes, párate (no pasa nada, nadie nace sabiendo las cosas) y vuelve a tomarlo.
  • Fijar el número de los saludos que harás. Ir progresivamente y no querer hacer muchos al principio, si tu cuerpo no está acostumbrado al ejercicio, sé benevolente y paciente con él y deja tu EGO a un lado. Ésta es otra de las cosas que deberás aprender en la práctica para evitar lesiones o malestares (físicos y psíquicos) futuros.
  • En la primera asana, Samasthitih, toma consciencia y constrúyela bien. Recuerda echar los hombros hacia detrás, omóplatos casi pegados y así crear espacio en la parte alta del torso, así tu diafragma se ensanchará más. Alarga la columna y activa tus bandhas. Mete el cóccix hacia dentro y crea una buena base en la planta de tus pies, ellos son las raíces de tu cuerpo.
  • Mantén el cuerpo activo pero no con tensión, recuerda no forzar ni sufrir en las asanas (aplica uno de los ocho puntos del yoga, Ahimsa ”no violencia”)
  • Abre los ojos durante tu práctica. Sé consciente de ella.
  • Impregna de suavidad tus movimientos, no seas brusco con tu cuerpo, dando pequeños pasos avanzas antes. Deja tu EGO y ganas de avanzar rápido a un lado. Busca la mejor expresión de ti mismo dentro de tus posibilidades.
  • No te distraigas, céntrate en lo que haces.
  • Escucha tu cuerpo y observa qué ajustes puedes hacer para sentirte mejor.
  • Mantén en Adho mukha svanasana cinco respiraciones.
  • Cuando termines dedica un tiempo a la meditación, a estar contigo mismo. Escucha tu cuerpo, obsérvate cómo ha quedado tu cuerpo tras la práctica y disfruta de su beneficio.

¿A qué esperas para iniciar tus Saludos al sol? ¡Vamos!

surya-namaskara-A

by Macarena Barea.

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